Recomendación literaria: Ana Karenina, una obra maestra de la literatura rusa
La novela de León Tolstói, publicada por entregas entre 1875 y 1877, sigue siendo una de las cumbres de la literatura universal. Además de ser una afirmación repetida por la crítica académica, es una constatación que cualquier lector puede verificar por sí mismo.
"Ana Karenina" cuenta la historia de una aristócrata rusa casada con un alto funcionario del gobierno, que abandona su matrimonio por el amor del conde Vronski. Pero reducir la obra a un triángulo amoroso sería un error. Tolstói construyó un retrato completo de la sociedad rusa de su tiempo, con sus contradicciones, sus rigideces y sus transformaciones.
La novela se desarrolla en dos líneas paralelas. Por un lado, la pasión entre Ana y Vronski, que desafía las convenciones sociales y termina destruyéndolos. Por otro, la historia de Konstantín Levin, un terrateniente que busca darle sentido a su vida entre el campo, la familia y las grandes preguntas existenciales. Este contrapunto le da a la obra una riqueza que va mucho más allá del melodrama.
Tolstói no juzga a sus personajes con facilidad. Ana es una mujer inteligente y vital, atrapada en un matrimonio sin afecto. Su decisión de seguir su corazón tiene consecuencias devastadoras, pero el autor muestra cómo la hipocresía social castiga a quien se atreve a romper las reglas. Los mismos hombres que mantienen amantes en secreto participan de su ostracismo público.
La prosa de Tolstói es directa y precisa. No hay adornos innecesarios, pero tampoco sequedad. El autor domina tanto las escenas de gran intensidad emocional como los detalles cotidianos que dan verosimilitud a la narración. Una discusión matrimonial, un paseo por el campo, una reunión social: todo está descrito con la misma atención.
La novela tiene más de 800 páginas y una numerosa galería de personajes. Exige tiempo y concentración. Pero ofrece a cambio una experiencia de lectura que pocas obras contemporáneas pueden igualar. No es un libro de entretenimiento ligero, sino una exploración profunda de temas que siguen vigentes: el amor, la moral, la libertad individual frente a las normas sociales, la búsqueda de sentido.
Varias editoriales ofrecen traducciones al español de calidad. La elección depende del gusto del lector, aunque conviene evitar las versiones excesivamente resumidas o adaptadas.
"Ana Karenina" se lee hoy igual que hace cien años: como una novela que plantea preguntas incómodas y que no ofrece respuestas fáciles. Es literatura en el sentido más completo de la palabra.
¿Cuál es tu reacción?






